Toma mi palabra en estos consejos: ¡este no es mi primer rodeo de gatos! Incluso si es algo inconveniente, o simplemente no estás de acuerdo, no tienes nada que perder. Después de todo, no solo me preocupo por tus gatos, me preocupo por tu relación con ellos y por ayudarte a que sea lo mejor posible.
1. No le des leche a tu gato
Todos hemos visto gatos de dibujos animados bebiendo leche de un platillo, pero la verdad es que los gatos son intolerantes a la lactosa y darles leche puede provocar graves problemas digestivos. Aunque les guste el alto contenido de grasa de la crema, la mantequilla, los helados y los productos lácteos, no vale la pena la incomodidad. ¡Quédate con los premios para gatos sanos y biológicamente apropiados y el agua!
2. No te saltes las visitas anuales al veterinario de tu gato
Las visitas anuales ayudan a detectar problemas de salud a tiempo, asegurando que tu felino miembro de la familia se mantenga en óptimas condiciones. Esto se vuelve especialmente importante a medida que tu gato envejece. Desafortunadamente, solo el 40% de los dueños de gatos llevan a sus gatos al veterinario cada año, en comparación con el 82% de los dueños de perros. ¡Tenemos que mejorar!
PD: Si necesitas ayuda para aclimatar a tu gato a su transportín, ¡mira mi video sobre el tema!
3. No vistas a tu gato
Si tu gato pudiera opinar, ¿crees que realmente querría usar ese disfraz de taco? Los gatos son extremadamente sensibles al tacto, por lo que estar envueltos en tela puede causarles incomodidad y estrés. La ropa también puede interferir con comportamientos naturales que son importantes para tu gato, como el aseo, el uso de la caja de arena o incluso caminar. Respeta su comodidad y bienestar antes de conseguir una linda foto para Instagram.
4. No fuerces las interacciones con tu gato
Al igual que los humanos, los gatos valoran su espacio personal. Forzarlos a interactuar contigo puede generar estrés y una asociación negativa contigo. Ya sea acariciar o pasar tiempo en el regazo, deja que tu gato se acerque a ti en sus propios términos. Presta atención a su lenguaje corporal y respeta sus límites para construir una relación de confianza.
5. No castigues a tu gato
Las botellas de spray, los gritos o las reprimendas físicas no funcionan con los gatos, solo crean miedo y dañan tu relación. En su lugar, concéntrate en el refuerzo positivo y redirígelos a una salida adecuada. Por ejemplo, si tu gato está arañando tus muebles, un comportamiento instintivo que es importante para su Mojo, coloca Sticky Paws en el sofá y coloca un rascador cerca para que puedan marcar su territorio en algo que no sea tu sofá de $5000. ¡Cada no necesita un sí!
6. No explotes a tu gato para generar contenido
No asustes a tu gato, no lo disfraces ni lo pongas en situaciones incómodas solo para el contenido de las redes sociales. Esto es un abuso absoluto de la relación que tienes con tu gato. ¡Su comodidad y seguridad son SIEMPRE más importantes que volverse viral!
7. No le quites las uñas a tu gato
La desungulación no es solo un “corte de uñas”, es una amputación que mutila permanentemente a tu gato y puede provocar problemas de comportamiento a largo plazo. En su lugar, controla el comportamiento de rascado con cortes de uñas regulares, rascadores y disuasorios como los Sticky Paws mencionados anteriormente en los muebles. Los gatos necesitan sus garras por diversas razones, incluido el equilibrio, la escalada, el juego, el aseo y la autodefensa, así que si no quieres un gato con garras, ¡no tengas un gato!
Reflexiones finales
Cuidar a un gato implica comprender y respetar sus necesidades y comportamientos naturales. Al evitar estas siete prácticas dañinas, puedes asegurar una vida más feliz y saludable con tu familia felina. Prioriza siempre su comodidad y salud, y te recompensarán con una vida de afecto y compañía.